La Revista GENOMA y el PAA organizaron una Jornada de reflexión y debate
Agronegocios en 2020
El 27 de noviembre se llevó a cabo una Jornada de Agronegocios en el Salón San Martín de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que se dividió en cuatro paneles con el fin de debatir sobre la actualidad del sector e intentar vislumbrar el futuro potencial de los agronegocios argentinos.
El primer panel trató el tema “Ambiente y Salud” con el fin de generar una visión de cómo las nuevas tendencias en salud y cuidado del medio ambiente impactan en el funcionamiento de los sistemas agroalimentarios.
Luego, en el panel denominado “Agronegocios y Prospectiva”, se aspiró a comprender en base a un pensamiento holístico desde la conceptualización de los agronegocios el futuro de las cadenas agroalimentarias y como influir en las mismas.
En tercer lugar, el panel sobre “Inversión y Perspectiva” intentó determinar la percepción de la realidad de diferentes referentes de cadenas agroalimentarias en cuanto a inversiones y la perspectiva que tienen sobre el negocio.
Finalmente, durante el panel acerca del “Panorama Electoral” se buscó generar un debate sobre el panorama electoral con diferentes formadores de opinión.
A continuación, publicamos breves síntesis de las presentaciones realizadas en cada panel:
- Primer panel de la Jornada de Agronegocios
Los desafíos nutricionales y ambientales de la Argentina
La Jornada de Agronegocios organizada por el PAA y la Revista Genoma arrancó muy temprano con el primer panel de la mano de Sergio Britos, profesor de nutrición de la Facultad de Medicina de la UBA, y director de Alimentos y Salud del sitio Nutrinfo.com.
El especialista dedicó su presentación a vincular el tema de la nutrición y la salud con el funcionamiento de las cadenas agroalimentarias. En primer término, Britos describió a grandes rasgos el contexto global. “La demanda por alimentos está en pleno crecimiento, no sólo aumentan los requerimientos de comida sino también de calidad”, indicó. “En muchos países de ingresos bajos y medios prevalece el sobrepeso y la obesidad crece al 1% anual en un contexto de persistencia de desnutrición oculta y baja talla”.
Asimismo, el especialista se refirió en detalle a la situación local. A su entender, en la Argentina es posible dar cuenta de varias deficiencias, pero sobre todo lo que más se destaca es el alto porcentaje de obesidad. También advirtió que en el país prevalecen de forma creciente y a edades tempranas enfermedades crónicas no trasmisibles (ECNT).
Por otra parte, Britos se ocupó de subrayar la monotonía en los patrones alimentarios y la ineficiencia de las políticas públicas que se plantean frente al hambre como dos datos fundamentales que se deben atender.
Finalmente, el especialista analizó los desafíos en materia nutricional para la Argentina. El primero, a su decir, es educar en hábitos alimentarios saludables. “Modificar la ‘mesa de los argentinos’ es un reto para las políticas públicas y también para las cadenas agroindustriales. Eso implica más salud, mejor balance comercial y menor tensión inflacionaria”, afirmó.
Otro desafío es el desarrollo de políticas públicas sobre seguridad alimentaria. “En el país, el 45% de los niños son pobres. Entre el 15% y 25% de su dieta proviene de programas y subsidios alimentarios”, señaló. “Con el 50% de las calorías que se distribuyen pero con mejor calidad de nutrientes se podría lograr minimizar el sobrepeso y la desnutrición oculta”.
En tercer lugar, Britos indicó la necesidad de abogar por la calidad y la responsabilidad social empresaria (RSE) en las cadenas agroalimentarias “dado el escenario de transición nutricional que enfrenta el país, la región y parte del mundo y los avances en la concepción funcional y pro-salud de los alimentos en relación con enfermedades crónicas y propias de los estilos de vida vigentes”, completó.
“Calidad y RSE en las cadenas agroalimentarias significa buenas prácticas nutricionales. Es preciso avanzar en el mejoramiento del perfil nutricional y la funcionalidad de los alimentos”, aseveró el especialista. “También se debe prestar atención al marketing y a la comunicación a los consumidores con el fin de lograr diferenciación por el desarrollo continuo de buenas prácticas nutricionales (BPN) que resulten en una incidencia (positiva) en la alimentación global de la población”.
Jorge Adamoli, profesor consulto de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la UBA, investigador independiente y también del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), compartió el primer panel de disertaciones con Britos y se refirió puntualmente al tema ambiental explicando los alcances del Programa de Ordenamiento Territorial de Formosa.
“El objetivo planteado para el año 2015 es ampliar la superficie agrícola de 208.000 hectáreas registradas en 2005 a 500.000 hectáreas”, comentó Adamoli frente al auditorio.
- Segundo panel de la Jornada de Agronegocios
Prospectiva 2020: ¿es posible un futuro optimista?
En el segundo panel de la Jornada de Agronegocios, que se realizó a fines de noviembre, disertaron Fernando Vilella, director del Programa de Agronegocios y Alimentos (PAA) de la FAUBA, y Héctor Laurence, presidente de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), miembro del Consejo Directivo de IAMA y consultor.
Laurence expuso sobre el compromiso y la responsabilidad de la Argentina de ofertar alimentos al resto del mundo. Mientras tanto, Vilella presentó su visión sobre las potencialidades de los agronegocios en la Argentina que, a su entender, son la base ineludible para un proyecto de largo plazo “nacional, inclusivo, federal, equitativo, sustentable y moderno”.
En efecto, a decir del director del PAA, los agronegocios involucran a toda la nación, sus habitantes, su sistema productivo, social, educativo y de investigación. Además, junto al turismo son las únicas actividades que se realizan en todo el territorio nacional y, en sus palabras, “los recursos generados quedan, y deberían más, en los territorios”.
Por otra parte, Vilella argumentó que si hacemos de los agronegocios una actividad inclusiva será sustentable en lo institucional, económico, social y ambiental. “Es un sector que genera oportunidades para toda la población más allá de sus características sociales, educativas o geográficas. Para ello es importante agregar más valor”, completó.
Finalmente, anticipó su perspectiva sobre el futuro de los agronegocios argentinos: “En contextos difíciles de predecir, nuestro sector estaría limitado en el exterior por cambios muy bruscos en la dinámica poblacional o su calidad de vida y en lo interno, por decisiones equivocadas sostenidas por mucho tiempo. No obstante, soy optimista. Podemos pasar de ser el granero del mundo de comienzos de siglo XX a ser la despensa, la granja y el surtidor biológico del mundo del siglo XXI”, concluyó.
- Tercer panel de la Jornada de Agronegocios
Tres realidades diferentes: granos, carne vacuna y vinos
Reconocidos representantes de tres cadenas agroalimentarias que atraviesan realidades muy disímiles fueron convocados para conformar el tercer panel de la Jornada de Agronegocios organizada por el PAA y la Revista Genoma.
En primer lugar, Santiago Lorenzatti, gerente de Producción del Grupo Romagnoli, analizó cómo una empresa agropecuaria puede proyectar inversiones frente a un escenario de incertidumbre.
Por su parte, Luis Miguel Bameule, presidente de Quickfood, explicó cómo la ganadería argentina perdió su protagonismo a nivel global y presentó una propuesta para cambiar el rumbo incierto que el sector transita hoy por hoy.
Finalmente, Guillermo Garcia, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), describió el posicionamiento logrado por el segmento de los vinos argentinos en el mundo durante estos últimos años y señaló también un aumento sostenido en la producción y un alza de la calidad en vinos.
En detalle, Lorenzatti expuso su visión sobre el contexto global y local del segmento con el fin de explicar la estrategia de negocios ideada para el corto y mediano plazo por el Grupo que representa.
“El mundo marca una tendencia sostenida hacia el crecimiento de la demanda de energía y alimentos, que sin dudas es un excelente indicador para los agronegocios en el largo plazo. Sin embargo, a nivel coyuntural, la recesión y la depresión de los precios internacionales revelan que se debe avanzar firmemente pero con prudencia”, puntualizó el ejecutivo. “Puertas adentro, la incertidumbre en el ámbito institucional es la variable que interfiere continuamente en las decisiones privadas de inversión. Los cambios constantes de las reglas de juego, la alta intervención estatal combinada con la baja previsibilidad y las casi nulas opciones crediticias invaden de desazón al sector. Los resultados están a la vista: se advierte una desaceleración abrupta de la economía del interior”.
De acuerdo con Lorenzatti, ante el escenario que se vislumbra para el segmento, la estrategia del Grupo para 2009 es mantener algunas inversiones para no perder lo ganado pero con un gran desaceleramiento en cuestiones específicas. En efecto, la firma planea sostener sus negocios de arrendamientos –aunque apunta posiblemente que habrá que renegociar condiciones- y los desarrollos tecnológicos en relación con la rotación de cultivos. “El foco de inversiones está puesto en la agricultura certificada”, agregó el directivo.
Los frenos serán para las inversiones en ganadería principalmente. Durante el último año, el Grupo tomó la decisión de apostar fuertemente por el desarrollo ganadero pero la coyuntura hizo que detuviese su impulso. “La incógnita en este caso es el corto plazo y cómo se va a salir del ojo de la tormenta. No obstante, dejamos pendiente esa apuesta para más adelante cuando cambie el panorama”, aseveró Lorenzatti.
Asimismo, la empresa prevé aplacar las inversiones en recambio de maquinarias, en semilleros y acopio y también detener los avances de algunos proyectos determinados.
Por su parte, Bameule dedicó su presentación al comercio internacional de carne vacuna y a analizar cómo se posiciona ante el nuevo escenario la Argentina, que hasta hace 25 años fue durante un siglo el primer exportador del mundo y a la vez el primer consumidor.
“El país movía el 15% de la carne que se comercializaba a nivel global. Hoy, apenas un 4%”, graficó el directivo de Quickfood. “Actualmente, Brasil logró ocupar el primer puesto como proveedor de carne al mundo y lo consiguió fundamentalmente manteniendo en el largo plazo reglas estables pro-exportadoras”.
A decir de Bameule, la tendencia del mercado mundial de carne vacuna muestra un sostenido crecimiento y existe un consenso generalizado de que el Mercosur se proyecta como el gran proveedor. Así las cosas, Uruguay creció mucho durante 2008 y finaliza el año con casi los mismos números de exportación que la Argentina. “Ha mantenido estables las reglas de juego a pesar de los cambios de gobierno y eso ha potenciado su desarrollo”, completó.
¿Pero qué pasa en la Argentina? Para Bameule, el país se ha perdido una gran oportunidad simplemente por la precariedad en las reglas, a diferencia de los vecinos.
La lista es larga: quita de reintegros de exportación, retenciones de 5 a 15 % , la aplicación del ROE –una licencia previa para vender al exterior, que en repetidas ocasiones puede tardar indefinidamente y desbaratar una cantidad de negocios importantes-, prohibiciones parciales o totales, cupos semanales, controles de precios, políticas erráticas de parte del SENASA, limitación del peso de faena, subsidios y compensaciones, encajes -los frigoríficos tienen que tener tres kilos reservados para el mercado interno por cada kilo que se pretende exportar, entre otras cosas. “Todas esas medidas tiñeron de imprevisible e inestable al país frente al comercio internacional”, resumió el directivo. “Sin embargo, la Argentina sigue siendo el primer consumidor: cerca de 80 kilos por habitante por año. Y además, los niveles de producción se sostuvieron aunque no crecen a la par de la producción mundial”.
Según Bameule, a pesar de las malas señales, las intervenciones del Estado y la volatilidad institucional del país, sin demasiadas modificaciones la Argentina está a tiempo todavía de encauzar su rumbo. “El país tiene grandes ventajas en relación con la genética y la buena imagen que mantiene como productor en comparación con otras naciones –aunque claramente se debe trabajar para cambiar la mala reputación ganada por incumplimientos de contratos”, estimó.
Para cerrar el panel, García mostró una realidad totalmente diferente: el desarrollo alcanzado por el sector vitivinícola argentino tanto dentro como fuera del país. “Hoy por hoy, la Argentina es responsable del 5,43% de la producción vitivinícola internacional. Es un número muy significativo teniendo en cuenta que no se trata de uno de los productos que tradicionalmente nos han representado ante el mundo”, estimó García.
Con respecto a la superficie con vid, España y Francia –los países que históricamente encabezan la lista- están en descenso, mientras que la Argentina desde el noveno lugar que ocupa actualmente muestra un sostenido incremento. En cuanto a producción de uva, China se posiciona en el tercer puesto después de Italia y Francia y tiene mucho potencial de alcanzar el primer lugar. La Argentina va en aumento también, pero cuatro espacios más atrás en la lista. Otro dato que demuestra el desarrollo alcanzado por el segmento es el de la exportación de vino: el país ya ascendió al séptimo lugar y la tendencia muestra que seguirá en aumento.
“Las claves del éxito de la vitivinicultura argentina son la diferenciación del producto y la diversificación. Hemos logrado posicionar en el mundo el vino malbec sobretodo, pero también nos reconocen por la variedad que podemos ofrecer gracias a la diversidad de climas y de regiones y, por lo tanto, de productos”, sostuvo García. “Además, en el mundo somos los primeros exportadores de concentrado de uva y tenemos una posición creciente en cuanto uvas frescas y pasas. A eso me refiero cuando digo que diversificamos el producto”.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura es un organismo descentralizado, en jurisdicción de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Economía y Producción (según Decreto 1283/03). Fue creado por Ley Nacional de Vinos Nº 14.878 el 6 de noviembre de 1959 con jurisdicción en todo el territorio de la Nación. Su sede central se ubica en la ciudad de Mendoza, en la provincia homónima. Cuenta con 16 delegaciones y subdelegaciones distribuidas en los principales centros de producción y consumo del país y dispone de 10 laboratorios ubicados en distintas provincias, equipados con un instrumental analítico de avanzada y técnicos altamente especializados.
Luis Bameule (Quickfood); Santiago Lorenzatti (Grupo Romagnoli); Guillermo García (INV); Fernando Vilella (PAA)
Luis Bameule; Santiago Lorenzatti ; Guillermo García.
- Cuarto panel de la Jornada de Agronegocios
Panorama electoral 2009: ¿la última oportunidad?
El cierre de la Jornada de Agronegocios organizada por el PAA y por la Revista Genoma estuvo a cargo de dos analistas políticos que brindaron al auditorio sus perspectivas acerca de las próximas elecciones legislativas y reflexionaron sobre la necesidad de recomponer o recrear las instituciones nacionales y el compromiso ciudadano con la política.
Sergio Berensztein, profesor e investigador del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, dio su visión sobre los desafíos de la Argentina frente a la crisis internacional.
A su entender, se observa un marcado desgaste del gobierno en la opinión pública y hay dudas sobre su capacidad para atravesar exitosamente una crisis internacional de semejante envergadura. “Aún así, el gobierno pudo recuperar autoridad política e iniciativa luego de los embates sufridos en el Senado y los choques con sectores de la oposición”, aclaró el especialista. “¿Cuál será el rumbo que tome el gobierno? Sin dudas, la incertidumbre es muy grande. Se combinan medidas intervencionistas con señales que buscan calmar a los mercados. El país no tiene eje, es pura improvisación”.
Por otra parte, para Berensztein, los políticos que se alistan como “la oposición” son disfuncionales y no se puede esperar nada de ellos. “Han dejado pasar innumerables posibilidades de resaltar los errores de los Kirchner y lo siguen haciendo”, indicó. “Sin dudas, esto hace que el oficialismo -a pesar de sus contramarchas- tenga potencial de ganar las próximas elecciones”.
Juan Cruz Jaime, autor de numerosos libros y artículos que analizan la compleja relación del sector agropecuario y el sector público a lo largo de toda la historia argentina, comenzó su disertación explicando que a su entender las elecciones legislativas son importantes porque definitivamente determinarán la gobernabilidad hasta las elecciones presidenciales de 2011.
“Si las elecciones presidenciales fueran hoy, ganaría Néstor Kirchner con el 30% y no porque es bueno sino porque lo que tiene enfrente no se dinamiza y no se armoniza”, sentenció Jaime. “Si no se despierte la conciencia cívica y no se presenten un ejercito de fiscales para 2009 que puedan garantizar la transparencia del conteo de votos, y si la oposición no va a hacer nada para reagruparse y organizarse, el oficialismo va a seguir en el poder aunque los desborde la coyuntura. No existen vacíos de poder, si se deja un espacio de poder siempre alguien lo ocupa y los Kirchner saben muy bien como hacer eso”.
