Azúcar para etanol
Los azucareros se preparan para cubrir la demanda de etanol en 2010
Los ingenios invirtieron u$s 200 millones para ampliar la producción de alcohol
Aunque admiten que no van a poder contar en enero con la cantidad total de etanol que se requerirá para cortar con las naftas -según dicta la ley-, desde el Centro Azucarero Argentino afirman que podrían comenzar a cubrir parte de esa demanda y luego completarla gradualmente a medida que se incrementen las capacidades de elaboración de los ingenios. La decisión de cómo se pondrán en marcha las mezclas está en manos de la Secretaría de Energía.
Sabrina Pont
Paa_comu@agro.uba.ar
En enero de 2010 entra en vigencia la Ley 26.093 (de biocombustibles), es decir que a partir de ese mes se comenzará a cortar la nafta con un 5% de etanol y el gasoil con un 5% de biodiesel.
Luego de la sanción de esa norma en abril de 2006, se promulgó en enero de 2008 la Ley 26.334 de Promoción de la Producción de Bioetanol con el fin de incluir al sector azucarero en los beneficios del régimen que fomenta el desarrollo del mercado de los biocombustibles.
La norma específica para el etanol, que integra mediante la conformación de cadenas de valor a productores de caña de azúcar e ingenios azucareros, le abrió las puertas al segmento para actuar en el mercado de los biocombustibles y le permitió posicionarse como la única industria capaz de garantizarle al Estado nacional la provisión de alcohol necesaria para cumplir con el corte del 5% en las naftas.
Según Fernando Nebbia, presidente del Centro Azucarero Argentino, con el volumen de etanol que alcanzarán a producir a partir de 2010 se podrían iniciar las mezclas en un segmento del mercado de las naftas, que luego se iría completando gradualmente a medida que se incrementen las capacidades de elaboración de los ingenios hasta cubrir toda la demanda del mercado interno.
Pero, según advirtió el titular de la cámara gremial empresaria, representantes de otros sectores productivos consideran que hasta que no esté disponible la cantidad total de etanol necesaria para abastecer los requerimientos de toda la Argentina no se debe comenzar a realizar las mezclas.
“Nosotros apuntamos a comenzar a introducir el etanol en el mercado con lo que podamos y a aumentar progresivamente nuestra producción hasta abarcar toda la demanda interna”, ilustra el directivo. “Con lo que los ingenios azucareros estarán en condiciones de producir a partir de enero se podría cubrir el 5% de las naftas súper, por ejemplo, o el de todas las naftas que se venden en las provincias de norte argentino. A medida que vayamos incrementando la capacidad de las plantas -ya están en marcha importantes proyectos de expansión- se irá aumentando el territorio cubierto o ampliando a otras clases de naftas. No es un tema de difícil implementación”, completa.
De todos modos, según la Ley de Biocombustibles es la autoridad de aplicación la que debe resolver cómo se van a poner en marcha las mezclas, por lo que la decisión está en manos de la Secretaría de Energía.
En la línea de largada
“En el sector se llevan a cabo inversiones para atender la futura demanda interna de etanol. Hasta el momento, 14 ingenios que están agrupados en el Centro Azucarero han desembolsado 200 millones de dólares para ampliar la producción de alcohol a fin de cubrir la demanda interna a partir de 2010”, asegura Nebbia.
Muchos empresarios habían realizado aportes de capital antes de que se aprobara la ley a fin de aumentar la capacidad de destilación; es decir, de generación de alcohol. Una vez que la norma fue sancionada, comenzaron las inversiones en la fase de deshidratación, que es otra etapa del mismo proceso pero requiere desembolsos adicionales.
Una de las empresas que llevó adelante un proceso similar al descrito por Nebbia es la azucarera Los Balcanes, que en 2006 inauguró una ampliación en su destilería para generar alcohol. Como segundo paso, y a fin de realizar el proceso de deshidratación del alcohol -necesario para poder utilizarlo como combustible (el alcohol no puede tener agua si es usado como combustible) y mezclarlo con los de origen fósil-, la compañía puso en marcha la construcción de una planta deshidratadora de alcoholes en la ciudad de Frías (Santiago del Estero) mediante una inversión de 15 millones de dólares.
