Agronegocios de soja

publicado por paanews el 19 Julio, 2009

El papel de la innovación y los nuevos desafíos para el liderazgo de la Argentina en el Sistema Agroindustrial de la Soja (SAG Soja)

La Argentina ha desarrollado una alta competitividad a nivel de producción y procesamiento de soja, siendo un jugador líder a nivel mundial.

Antes de poner datos de exportación habría que detallar cual es el nivel de producción actual (aproximadamente 32 millones de toneladas). Actualmente, el país es el tercer mayor exportador de grano de soja (9,4 millones de toneladas en 2008/2009) detrás de EE.UU. (34,4 millones de toneladas en 2008/2009) y Brasil (24 millones de toneladas en 2008/2009). Esta posición exportadora es aún más relevante al analizar el papel de Argentina en el comercio mundial de derivados de soja donde, con 24,6 millones de toneladas en 2008/2009, es el primer exportador mundial de harinas, por delante de Brasil y EE.UU (con 11,8 y 8,3 millones de toneladas respectivamente). Asimismo,  Argentina ocupa el primer lugar en el comercio mundial de aceite de soja con 5,6 millones de toneladas en 2008/2009, siendo  Brasil el segundo país exportador con 1,85 millones de toneladas.

La importancia de Argentina en el comercio de derivados de soja puede explicarse en parte por el papel de la industria procesadora. En la campaña 2008/2009 las estimaciones indican que el volumen procesado alcanzará una relación de casi 1 a 1 con el volumen de producción de soja pero esto es debido a la situación particular de baja disponibilidad de grano en la presente campaña por efecto de la sequía.

En cuanto a los destinos de exportación, en el caso del grano en 2008 el 79% del volumen de grano fue exportado a China. En el caso de las harinas proteicas, el principal mercado es la Unión Europea, que en 2008 representó el 80% de los embarques.  Al analizar los países importadores de aceite de soja, se observa que los destinos de la producción nacional están menos polarizados: 17 países representaron 96% de las exportaciones en 2008, liderados por China (37%), India (13%), mientras que los restantes quince países representan cada uno entre un 2% y un 8% de los embarques de aceite de soja.

Innovación multidimensional en el Sistema de Agroindustrial de Soja Argentino

Según una investigación sobre las principales adaptaciones del sistema agroindustrial de soja argentino realizada por integrantes del PAA, ACSOJA y BAYER[1], el posicionamiento  de nuestro país en el comercio global de soja es el resultado de innovaciones multidimensionales a nivel institucional, organizacional y tecnológico.

Junto con las ventajas comparativas naturales que posee la Argentina para la producción agrícola, la tecnología ha sido un aspecto clave en el desarrollo de la soja a nivel de producción primaria. En lo que respecta al mejoramiento genético del cultivo, durante las décadas del 60 y del 70 se llevaron a cabo esfuerzos para adaptar los granos de soja a las condiciones locales, no obstante la expansión del cultivo fue lenta. El impacto de este trabajo pudo percibirse en los años 80, cuando se registraron e introdujeron en el mercado variedades de soja de maduración temprana desarrolladas en el país, las cuales contribuyeron a disminuir los riesgos inherentes a factores climáticos.

En los años 90, el mejoramiento genético incorporó una nueva herramienta, la biotecnología. El gen de resistencia al glifosato fue introducido a las variedades locales, lo que permitió una sustancial mejora en el control de malezas. Este evento fue complementado con un nuevo paradigma entre los agricultores argentinos: la siembra directa. Este sistema productivo reduce sustancialmente las labranzas en el suelo y es considerado el máximo exponente en cuanto a agricultura de conservación.

Junto con estas innovaciones tecnológicas, importantes innovaciones organizacionales tuvieron lugar a partir de la década del 90, particularmente la expansión de la agricultura por contratos. Si bien existían antecedentes, el formato de producción agrícola que prevalecía hasta ese momento era el esquema de la integración vertical: las decisiones de producción eran tomadas por los mismos  productores, que a su vez eran dueños de las tierras y la maquinaria, e incluso se financiaban con sus propios recursos.

Las nuevas tecnologías y un mejor clima de inversión impulsaron la transformación de los esquemas contractuales vigentes. Se fueron creando y desarrollando contratos más complejos, y redes relacionales que involucraban a contratistas, productores, proveedores, procesadores y exportadores. Estas nuevas formas organizacionales permitieron la optimización del uso de los recursos y la disminución de los costos de transacción. Además, impulsaron la adopción de nuevas tecnologías y la expansión de la producción a nuevas regiones. Esto también se complementó con una mejor gestión del riesgo, producto del incremento de las escalas de producción donde la soja pasó a cumplir un  rol trascendental.

Otro aspecto clave estrechamente relacionado al crecimiento del SAG Soja argentino  es la transformación de la industria procesadora a partir de la década pasada. Las inversiones en capacidad instalada llevaron a que ésta se ampliara aproximadamente al 9% anual desde 1993, alcanzando una capacidad de crushing actual de 55,4 millones de toneladas anuales.

Históricamente el sector agrícola en la Argentina no ha sido un importante destinatario de apoyo directo por parte del gobierno, a diferencia de otros sectores como la industria pesada. Como consecuencia de esa política de industrialización, y sumando la sustitución de importaciones sin clase mundial, lo que sucedió fue una de transferencia de recursos desde el sector agropecuario hacia el sector industrial.

En la década de 1990, se adoptó una política económica de apertura hacia el comercio global con la desregulación y privatización, lo que favoreció la inversión privada. Sin embargo, desde fines de la década del 90 ya se evidenciaba una grave falta de financiamiento en general, y esta situación era aún más grave para el sector agropecuario. Esta situación de baja disponibilidad de crédito a tasas muy altas, unida a bajos precios internacionales de commodities y a los efectos de la convertibilidad generó endeudamiento y descapitalización en el sector. En 2002  luego de la devaluación del peso, comenzó nuevamente un período de intervención gubernamental. A partir de ese año, se incrementaron los derechos de exportación del 3,5% establecido en 2001 al 13,5% en febrero de 2002 y al 23,5% en julio del mismo año para el grano de soja. A su vez, se estableció un gravamen del 20% para subproductos durante ese mismo año. Estos gravámenes fueron elevados nuevamente en dos ocasiones hasta alcanzar tasas del 35% y 32% respectivamente en 2007. En 2008, se realizó nueva modificación de las alícuotas, que quedó inefectiva luego de la fuerte reacción pública y sectorial.  A su vez  desde 2007 se han implementado regulaciones en los procedimientos de exportación que han afectado la dinámica de la formación de los precios internos

“Es importante resaltar que, más allá de las innovaciones que impulsaron la producción y el procesamiento de soja en la Argentina, existen otros aspectos que surgen como amenazas para el desarrollo del segmento. La presión fiscal y la intervención del gobierno son ejemplos de esto”, argumentan los autores del trabajo. “Por otro lado, la Argentina presenta una historia de bajo enforcement en lo que concierne al respeto de la propiedad intelectual. En la actualidad, se estima que el 20% de la superficie sembrada total de soja se realiza con semilla fiscalizada (3,3 millones de hectáreas). El resto (13,2 millones de hectáreas), proviene de lo que comúnmente se denomina “bolsa blanca”, lo que claramente actúa como un desincentivo a la inversión y desarrollo de biotecnología”.

Para concluir, cabe resaltar que según los autores “en un contexto global de constante incremento en la demanda de alimentos, materias primas y energía, surge la necesidad de desarrollar escenarios prospectivos con el objeto de definir cuáles deberían ser las políticas públicas y las estrategias privadas, para que la Argentina continúe siendo líder a nivel mundial en materia de agronegocios de soja”.


[1] Vilella, Fernando; Rossi, Rodolfo; Mogni, Luis; Barilatti, M. Mercedes; Senesi, Sebastián; Palau, Hernán. “Evolution of Soybean Production and Processing in Argentina”. Trabajo aprobado para exposición oral en World Soybean Research Conference VIII, 10-15 Agosto, 2009. Beijing, China.


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