Plan incentivo para Energías renovables
El Gobierno lanza un plan que incentiva fuentes renovables de energía
La medida fomenta la generación de energía con biocombustibles
La presidente Cristina Fernández de Kirchner presentó el programa “Genren” (Generación Renovable) para comprar por licitación energías alternativas a través de la empresa estatal Enarsa. Mientras tanto, otras normas que promueven el avance de las renovables – la Ley de biocombustibles y la del hidrógeno- aguardan definiciones legislativas para cumplir con los objetivos que motivaron su creación.
Por ser uno de los países más ricos del mundo en fuentes de generación eólica, solar, biomasa, hidráulica y geotérmica, y además contar con un importante potencial para la producción de biodiesel a base de aceite de soja, se estima que en el futuro la Argentina podría desempeñar un rol fundamental en el aprovechamiento de las energías renovables a nivel global. Sin embargo, según coincide la mayoría de los especialistas, todavía hay cuestiones de tinte político por resolver para que esos segmentos puedan ampliarse. Al parecer, el Gobierno nacional decidió dar el primer paso para destrabar el desarrollo de esas opciones energéticas y aprobó la reglamentación de la Ley 26.190 –que había sido sancionada en diciembre de 2006- a través del decreto 562.
El 21 de mayo, luego de firmar el reglamento para que la norma que fomenta a nivel nacional el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de electricidad entre en vigencia, la presidente Cristina Fernández de Kirchner presentó junto al Secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, el programa “Genren” (Generación Renovable). Con ese marco, se adquirirá por licitación 1.000 megavatios (Mw) generados por el tratamiento de residuos urbanos (120 Mw), eólica (500), biogás (20), solar (20), geotermia (30), biomasa (100), pequeños hidroeléctricas (60) y biocombustibles (150). Las compras se realizarán a través de la empresa estatal Enarsa, con cuotas de hasta 50 Mw.
A largo plazo, la Ley 26.190 establece que la participación de las fuentes de energía alternativas en el consumo eléctrico nacional deberá alcanzar el 8%.
Para lograr ese objetivo dentro de 10 años, se definió un conjunto de beneficios impositivos aplicables a las nuevas inversiones en emprendimientos de producción de energía eléctrica, así como la remuneración a pagar por cada kilovatio hora efectivamente generado por las diferentes fuentes ofertadas que vuelquen su energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) o estén destinadas a la prestación de servicio público.
Se estableció además que el Ministerio de Planificación Federal, a través de la Secretaría de Energía en coordinación con las provincias por intermedio del Consejo Federal de la Energía Eléctrica (CFEE), deberá instrumentar y normar el Fondo Fiduciario de Energías Renovables.
Así las cosas, todavía queda mucho por hacer en el campo de las energías limpias y de los combustibles renovables.
En la sala de espera
Si bien el sector vinculado con la producción de biodiesel y etanol es el que más avances ha mostrado en la Argentina, falta que se defina un paquete de medidas que complementan la Ley 26.093 (de Biocombustibles).
Entre sus puntos más salientes, la norma dictada en abril de 2006 y reglada en enero de 2007 (con el decreto 109 del Poder Ejecutivo) establece que en 2010 la nafta y el gasoil que se expendan en los surtidores locales deberán contener un 5% de carburantes renovales. Lo que aún queda sin determinar es el procedimiento para establecer los precios que regirán las operaciones de venta de biocombustibles para atender la demanda futura de las compañías de petróleo que cumplirán con la mezcla obligatoria.
Por otra parte, la Ley 26.123 del Programa Nacional del Hidrógeno, que fue promulgada en agosto de 2006 y pretende encauzar los esfuerzos aislados y permitir la retroalimentación de las distintas investigaciones que se llevan adelante en la Argentina, lleva casi tres años de espera por la reglamentación; un paso fundamental para que entre en vigencia. De lo contrario, es como si nada se hubiese sancionado.
