El capital humano define la competitividad de una organización
Mejorar la productividad de los recursos humanos: el ingrediente imprescindible para superar una crisis
A fin de sobrevivir a un período conflictivo, una empresa tiene que mejorar la productividad de los recursos humanos que la integran. La capacitación es la herramienta indicada para alcanzar ese desafío: es una de las formas más difundidas y de mayores beneficios para desarrollar las aptitudes de los talentos humanos.
En las economías globalizadas, los mercados son cada vez más exigentes y competitivos. Esas características se profundizan en épocas de crisis.
Para que una organización pueda sobrevivir a un período conflictivo, luego permanecer y aspirar a crecer, es imperioso mejorar la productividad de los recursos humanos que la integran.
La adaptación de una empresa a una nueva coyuntura es posible a través de la innovación y el diseño de instituciones y tecnologías. Quienes son capaces de innovar y diseñar son los talentos humanos, y esta capacidad depende de sus aptitudes y actitudes tanto individuales como grupales.
En un mercado donde la demanda se contrae, el capital humano hace la diferencia entre persistir o no. De ahí se desprende entonces la importancia de la capacitación, que es una de las formas más difundidas y de mayores beneficios para desarrollar las aptitudes de los talentos humanos.
Las empresas necesitan de la mejora continua para aumentar su competitividad y requieren de cambios en el perfil de sus profesionales y la reconversión de sus recursos humanos. Esa necesidad que tiene toda organización pasa a ser el ingrediente imprescindible para superar una crisis o adaptarse a una nueva realidad un poco más hostil.
A decir del Ing. Agr. Fernando Vilella, director del Programa Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la UBA, se sale de una crisis con más trabajo, con más trabajo de calidad y solo hay trabajo de calidad si hay educación de calidad, todo lo que nos conduce a la sociedad del conocimiento (SC).
“Un actor de la SC es una persona formada en valores, adiestrada en el uso de aptitudes intelectuales como el análisis, la síntesis y la propuesta autónoma. Su principal herramienta es la inteligencia. Utiliza diversas técnicas de comunicación y puede discriminar lo relevante de lo accesorio”, indica Vilella. “Entre los modelos posibles de desarrollo para la Argentina, sin duda el más progresista, ético y sustentable social, política y económicamente hablando es aquel que permite el ingreso pleno a la SC. Nadie puede pensar seriamente que se lograrán esos objetivos basando la competitividad en sueldos bajos y trabajos de baja calificación, es decir, de baja productividad”.
La sociedad argentina enfrenta una crisis financiera mundial y padece un conflicto interno que se desató un año atrás y que no se termina de resolver. Sin embargo, este escenario puede ser afrontado de manera diferente a como se han encarado otras crisis. El apalancamiento en la innovación tanto en los aspectos institucionales, organizacionales y tecnológicos es clave para atravesar esta época critica. Esto solo puede plasmarse entrando de pleno a la SC, en una sociedad de mayor nivel de educación y capital social.
