La trazabilidad, un requisito para ser proveedores de alimentos

publicado por paanews el 22 Marzo, 2009

El paper fue presentado por el PAA en el VI International PENSA Conference

Integrantes del PAA realizaron un paper con el objetivo principal de identificar los elementos necesarios para el diseño y la implementación de un sistema de trazabilidad en la cadena de la miel argentina. “Actualmente los países proveedores de alimentos deben reglamentar internamente y luego diseñar e implementar planes de trazabilidad para ingresar en los países compradores”, afirman.

Con el fin de identificar los elementos necesarios para el diseño y la implementación de un sistema de trazabilidad en la cadena de la miel argentina, así como determinar restricciones institucionales y organizacionales para mejorar su implementación,  integrantes del PAA realizaron un paper titulado “Honey traceable: how can we manage to implement it in Argentina?”.

El informe fue presentado en la VI International PENSA Conference ”Sustainable Agri-food and Bioenergy Chains/Networks Economics and Management”.

Los investigadores del PAA parten del conocimiento de que en varios países europeos, así como también en EE.UU., Japón, Canadá, Brasil y también en la Argentina han sido afectados en los últimos años por severas crisis agroalimentarias. Esas crisis fueron originadas por la transmisión de enfermedades a través de los alimentos, principalmente la carne, dando como resultado una mayor preocupación, por parte de los consumidores respecto de lo que ingieren. Como consecuencia, están exigiendo conocer el origen de los alimentos y que se les asegure la calidad de los mismos.

Según los autores del paper, en respuesta a la nueva situación, la industria junto al sector público y a las ONG, han diseñado sistemas –por ejemplo, diferentes tipos de certificaciones y sistemas de trazabilidad– para asegurar la calidad y la inocuidad de los alimentos. A su vez, empresas internacionales del sector agroalimentario han comenzado a implementar estándares de calidad propios recomendado métodos de producción a lo largo de toda la cadena agroalimentaria que los abastece (un ejemplo de esto es Nestle).

“Actualmente la trazabilidad llega a ser un requisito para el ingreso de productos alimenticios en mercados desarrollados. Existen normativas generales para los alimentos en países de Europa, Norteamérica y Japón”, señalan los autores. “Los países proveedores de alimentos deben reglamentar internamente y luego diseñar e implementar planes de trazabilidad para ingresar en los países compradores”.

Concepto

De acuerdo con el paper, en la actualidad, los sistemas de trazabilidad han sido desarrollados principalmente para abastecer los mercados internacionales, en particular la Unión Europea. El promotor de este tipo de diseño fue sobre todo el Estado con la finalidad de garantizar la inocuidad de alimentos. Estos sistemas ofrecen fuertes incentivos económicos a los productores y a las plantas procesadoras asegurando un precio superior que les permita cambiar los procesos productivos e industriales.

A nivel no gubernamental, la normativa de ISO 8402 define la trazabilidad como “la habilidad de trazar la historia, aplicación o localización de una entidad mediante la recopilación de datos”.

La trazabilidad puede ser considerada como una herramienta útil para  asegurar a los consumidores el mantenimiento de la calidad de un producto, así como detectar responsabilidades a lo largo de toda la cadena agroalimentaria.

“La posibilidad de trazar un alimento a lo largo de una cadena productiva no asegura la inocuidad o la calidad del mismo, pero brinda información sobre estos atributos de un producto”, completan los autores.

Según el informe, luego de las crisis alimentarias que se dieron durante la década del ’90, el mercado, traccionado principalmente por los consumidores, exige trazabilidad. Esta demanda es satisfecha principalmente por el sector privado, que busca cumplir con las exigencias de los distribuidores.

Las legislaciones que se encuentran vigentes en la actualidad son poco específicas y si bien existen algunas que son de carácter obligatorio, las mismas hablan de alimentos en general pero no se detienen en casos específicos.

Miel argentina

En la Argentina, se han desarrollado diversos certificados para asegurar la calidad de los alimentos, especialmente aquellos destinados a abastecer clientes y consumidores extranjeros. Por ejemplo, algunas empresas locales han implementado sistemas de trazabilidad, certificaciones para garantizar la inocuidad de los alimentos y otros estándares de calidad con la finalidad de proveer mercados internacionales (especialmente a la UE).

 De acuerdo con los investigadores, el sistema de trazabilidad de la miel argentina implica documentar los procesos desde la sala de extracción hasta el destino. De esta forma, una vez que el apicultor extrajo la miel –ya sea en salas comunitarias como en sala propia- los tambores son trasladados con una etiqueta que indica el nombre del productor y el número de la sala de extracción. Posteriormente, el exportador puede homogeneizar la miel para cargar un contenedor lo cual genera una posible restricción a mantener la trazabilidad ya que se mezclan los orígenes.

En resumen, los investigadores observaron diferentes problemáticas en el diseño e implementación de la trazabilidad en miel tales como:

  • Informalidad fiscal de los apicultores.
  • Atomización de los apicultores, bajo asociativismo.
  • Bajos incentivos económicos para implementar la trazabilidad desde la etapa de producción de miel.
  • Escasos recursos económicos y gerenciales por parte del Estado para el control.
  • Altos costos de análisis del producto.
  • Baja conciencia por parte de los productores a no utilizar elementos prohibidos (falta de capacitación).
  • Casos de ausencia de control en la etapa sala de extracción – sala de acopio.
  • Doble estándar de la sala de extracción.
  • Escaso posicionamiento de la calidad de la miel argentina en consumidor final europeo.

“La trazabilidad en miel podría generar la posibilidad de desarrollar algún plan estratégico y de marketing para la miel argentina en Europa, principal mercado de ésta, y que actualmente no cuenta con un posicionamiento claro debido al corte de miel con otras de mercados con menor calidad”, afirman los autores. Sin embargo, a fin de desarrollar ese plan estratégico con foco en la trazabilidad se recomiendan las siguientes acciones:

  • Implementación de un manual de Buenas Prácticas Apícolas desde la producción a fin de garantizar la inocuidad y la uniformidad de producto.
  • Diseñar un plan nacional de trazabilidad en miel con agencias locales (similar a las fundaciones de la aftosa).
  • Llevar adelante un plan de capacitación a productores.
  • Desarrollar incentivos para la formalización de los apicultores.
  • Diseñar un plan de marketing de las mieles argentinas en los mercados destino.

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