Entrevista con Francisco Javier Palom Izquierdo, fundador y presidente del Grupo ODE
“Para el corto plazo, los milagros en economía no son posibles”
Para el especialista en management, Francisco Javier Palom Izquierdo, a un año de que se desató la crisis financiera mundial el panorama no es muy alentador para muchos países. “Gran cantidad de sectores productivos van a quebrar. Esto ya esta jugado, los errores cometidos ya están en el tablero”, asevera. Asimismo, destaca el trabajo en investigación y desarrollo realizado en el campo argentino aunque advierte que puede echarse a perder “con malas políticas”.
Por Sabrina Pont
paa_comu@agro.uba.ar
Después de la crisis financiera internacional, que tuvo su epicentro en EE.UU. un año atrás y desparramó sus consecuencias, se empiezan a reacomodar las piezas del tablero mundial.
A decir de Francisco Javier Palom Izquierdo, especialista en management y presidente del Grupo ODE, les va a costar más salir de la crisis a los países con economías cerradas y también a los más vinculados con acciones especulativas, como la actividad financiera o la especulación inmobiliaria. En cambio, según su postura, las naciones que basan sus economías en el trabajo, en el desarrollo industrial y en el conocimiento son las que primero van a superar la debacle.
“Algunos estados podrán aflorar tras este período crítico con señales de crecimiento modestas al final de 2010 y otros en 2015 van a seguir padeciéndolo”, afirmó el experto en diálogo con el PAA.
Por otra parte, Palom Izquierdo agrega que hay otros que tienen un modelo diferente. A pesar de lo que decían muchos técnicos sobre que la crisis iba a contagiar a todo el mundo, para el consultor, los hechos demuestran lo contrario. “En efecto, hay países que si bien les ha afectado, ha sido en menor medida. China e India son ejemplos de eso, ya que siguen manteniendo tasas de crecimiento muy altas. Sucede que pueden mantener costos bajos de mano de obra y de profesionales y cuentan con la capacidad de lanzar productos cada vez de mayor categoría”, detalla. “El panorama no es muy alentador para muchos otros países. Gran cantidad de sectores productivos van a quebrar. Esto ya esta jugado, los errores cometidos ya están en el tablero. Para el corto plazo, los milagros en economía no son posibles”, sentencia.
Además de ser el actual presidente del Grupo ODE, Palom Izquierdo es su fundador. La consultora nació en 1974, de acuerdo con sus palabras, con la vocación de ser una entidad pionera y líder en la divulgación del management. Desde sus inicios, ODE se ha inspirado en el pensamiento y la obra del profesor Peter F. Drucker, reconocido mundialmente como el creador de la ciencia del management.
¿Según su visión, cómo están posicionados los agronegocios argentinos en el contexto global?, preguntamos a Palom Izquierdo.
A mí entender, muy bien. En la Argentina, existen movimientos que lideran el cambio real en el campo de los agronegocios. Quienes fueron los pioneros con la siembra directa ya están trabajando en el desarrollo de la certificación, que es un paso adelante en relación con el respeto al medio ambiente. El camino que están transitando los argentinos es muy importante, les va a permitir diferenciarse cada vez más de los pares y alcanzar mayor capacidad para competir. Se pueden vender commodities con márgenes interesantes siempre cuando se desarrolla un buen marketing y se añade valor.
Mi impresión es que en la Argentina, en el campo, hay líderes en lo intelectual, en investigación y desarrollo. Empresas como Bioceres, que ha nacido de la mano de AAPRESID -que están muy adelantados tanto o más que los EE.UU., pero claro que todo ese gran esfuerzo se puede echar a perder con malas políticas. El drama es ese.
Los argentinos no se dan cuenta que un grupo de argentinos han hecho un milagro, han logrado grandes cosas y siguen liderando. Si se consiguieran líderes para otros sectores cambiarían el país, siempre y cuando consigan anular la fuerza política, lamentablemente hay que decirlo.
La clase política, hoy tal como está -y esto no es sólo en la Argentina, también en otros países sucede-, todavía puede hacer mucho mal. Es que la clase política a nivel mundial está cargada de mediocres, lo que tenemos que hacer es lograr que los profesionales académicos y técnicos que valen no le tengan miedo a la política o dejen a un lado sus prejuicios, que se involucren en política a fin de comenzar a trabajar en un cambio de fondo.
¿Además de seguir el camino de la innovación, qué podría recomendar para mejorar los agronegocios argentinos?
En primer lugar, los argentinos deben apoyar a instituciones como AAPRESID y tiene que sentar las bases para que se cimienten más organizaciones como esa. Hay que identificar qué otras entidades hacen falta en el país, qué sectores necesitan de alguna manera ser representados. Recomiendo trabajar en la creación de instituciones sociales bien lideradas, de eso modo acabaran ahogando a los malos políticos.
El progreso viene de la sociedad, si el progreso viene del poder acaba siempre en dictadura. Como toda regla, tiene su excepción –en este caso, histórica-, que es el caso de la Alemania de Hitler. No obstante, creo que la sociedad civil tiene que organizarse. Un gobierno no puede hacer milagros, por el contrario puede hacer mucho mal porque la clase política no está bien conformada a nivel mundial. De hecho, la crisis financiera se podría haber evitado con una mejor gestión política.
Hoy por hoy, la Argentina vive de los agronegocios. Hay quienes dicen que tiene riqueza en minerales. Pero Chile tiene los mismos recursos minerales y los tiene al lado del mar. Los costos logísticos son mucho más bajos, es difícil competir con los chilenos en ese sentido.
La Argentina tiene que aprovechar lo que tiene y hoy el sector agropecuario lo esta haciendo muy bien. Lo que falta es ver de qué manera se puede motivar la creación de más líderes en más rubros. Hay muy buen nivel en la educación, hay trabajo abocado a la capacitación y eso hay que aprovecharlo también, a pesar de que se trate de una minoría.
