Entrevista

publicado por paanews el 17 Junio, 2010

Entrevista con Miguel Rapela, director ejecutivo de la Asociación de Semilleros Argentina

“La mejor oportunidad de las semillas argentinas implica mantener la tasa de inversión en investigación y tecnología”

El sector semillero argentino tiene varias oportunidades de posicionarse a nivel mundial. A decir del director ejecutivo de la Asociación de Semilleros Argentina (ASA), Miguel Rapela, la más importante es que las variedades vegetales modernas tanto biotecnológicas como convencionales constituyen el primer eslabón de la cadena agrocomercial y alimenticia y su permanente mejora en cualidades y productividad son el mayor estímulo a la producción nacional, cuyo alcance llega a todos los habitantes.  “La mejor oportunidad es entonces, mantener la tasa de inversión en investigación y tecnología”, define Rapela.

Y además, la Argentina tiene una segunda oportunidad, que en palabras del directivo, implica convertir a la Argentina en un “semillero del mundo”. ¿Cómo? Mediante una activa política de fomento al negocio de exportación de semillas en contraestación. “De nada hace apenas unos años, hoy el sector exporta alrededor de US$ 200 millones por año, y esto podría incrementarse significativamente”, completa Rapela.

La ASA fue fundada en 1949, es miembro de la International Seed Federation (ISF) e integra su cuerpo de directores, y también es miembro de la Seed Assocation of the Americas. ASA está conformada por 68 empresas -56 de las cuales son de capital nacional y 12 multinacionales-  que incluyen a casi el 100% del capital tecnológico en generación de obtenciones vegetales y el 100% de capital biotecnológico agrícola.

Desde hace muchos años ASA viene sosteniendo la posición que el actual marco de protección de la propiedad intelectual sobre el germoplasma y biotecnología es anacrónico y no responde a la realidad del mercado. Entre una gran cantidad de objeciones, se destaca que la práctica del denominado “uso propio” de la semilla constituye un abuso del derecho del propiedad consagrado en la Constitución Nacional.

¿Cómo describe la situación actual del sector productor de semillas?, preguntamos a Rapela.

La respuesta debe dividirse entre el mercado de semilla híbrida (maíz, girasol y sorgo, fundamentalmente), y de especies autógamas (trigo, soja y algodón). En el primer caso, y dada la natural protección a la copia de las especies híbridas, el mercado tiene una muy baja problemática referida a los problemas de propiedad intelectual, y casi no está afectado por esto salvo en lo referente a la utilización de semilla “hija de híbrido”. Este sector, dada la protección natural aludida, es el técnicamente más activo y en donde está puesto todo el mayor capital de inversión en ciencia y en avances concretos en materia biotecnológica.

Lo opuesto ocurre en el mercado de semilla de especies autógamas, significativamente erosionado por un muy bajo respeto a la propiedad intelectual, producto de un marco legal en gran medida anacrónico y que no refleja en absoluto la situación mundial. El comercio de semilla fiscalizada en soja está en el alrededor del 20% del mercado, y en el caso del trigo tan sólo un poco mejor. La inversión en biotecnología en soja prácticamente ha desaparecido en Argentina, no se están ensayando nuevos eventos, ya hay un significativo retraso tecnológico con Estados Unidos y Argentina está perdiendo ventajas competitivas por este tema irresuelto.

¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el sector?

A criterio de la Asociación Semilleros Argentinos son fundamentalmente cuatro:

1) Adecuar el marco normativo de propiedad intelectual a los estándares internacionales;

2) Mejorar significativamente el marco legislativo de bioseguridad para la aprobación de liberaciones comerciales de eventos transgénicos y adecuar las instancias regulatorias a los tiempos y estándares internacionales;

3) Que se constituya el Directorio del Instituto Nacional de Semillas, autoridad de aplicación en la materia en Argentina, y se mantenga su autarquía;

4) Que se consolide una integración público/privada sinérgica mediante el proyecto del Cluster de la Semilla rubricado entre el INTA, INASE y ASA.

¿El ámbito institucional-gubernamental, acompaña el desarrollo del sector?

La autoridad de aplicación es el INASE, instituto que durante años fue anulado en sus funciones específicas en el gobierno del presidente Fernando De la Rua. Los efectos de tal desacertada decisión aún se viven: si bien se lo restituyó por Ley, su directorio no se ha conformado, hubo un gran desaliento entre su staff por la crítica situación vivida, no goza de autarquía financiera, y es claro que en ciertos sectores necesita un mejor profesionalismo. No obstante, sus autoridades son profesionales muy representativos y de larga trayectoria, que no desconocen para nada la realidad del sector y han trabajado y trabajan firmemente para mejorar la situación y atacar los problemas, dentro de sus posibilidades.


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