Segunda Jornada de la Asociación Civil de ex Alumnos del PAA

publicado por paanews el 30 Agosto, 2010

Sistema de agronegocios orgánico: normativa, certificación, potencialidad y desafíos

Con el fin de abordar el negocio de los “ORGANICOS” desde una visión holística, haciendo foco en las producciones agrícolas y ganaderas, analizando el funcionamiento del sistema, las reglamentaciones vigentes, los procesos de certificaciones y la importancia de las mismas, la Asociación Civil de ex Alumnos del Programa de Agronegocios y Alimentos (PAA) organizó una nueva jornada con los principales referentes del sector el pasado 7 de agosto.

Por definición, la agricultura orgánica es un sistema holístico de gestión de la producción que fomenta y mejora la salud del agroecosistema, y en particular la biodiversidad, los ciclos biológicos, y la actividad biológica del suelo. Hace hincapié en empleo de prácticas de gestión más que al uso de insumos externos a la finca, teniendo en cuenta que las condiciones regionales requerirán sistemas adaptados localmente.

La Jornada arrancó con la presentación del coordinador del área de Orgánicos del SENASA, Juan Carlos Ramírez, sobre los aspectos reglamentarios.

“Los productos orgánicos son los que han registrado el mayor crecimiento en el país. Sin embargo, cabe destacar que el bajo consumo interno complica el desarrollo de los pequeños productores, que no tienen muchas herramientas para exportar y acceder a los grandes mercados internacionales”, señaló Ramírez y destacó que actualmente, desde el SENASA, se trabaja “para atender los problemas particulares y para mejorar el gerenciamiento que es el aspecto que identificamos como más problemático”.

Luego, el presidente del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO), Gonzalo Roca, ubicó a la Argentina en el contexto mundial según la cantidad de hectáreas y de productores dedicados a la elaboración de orgánicos y analizó su desarrollo potencial.

“Hace falta promoción para el sector y un marco jurídico que ofrezca certezas en el largo plazo. Si bien un decreto de 2002 baja las retenciones para los productos orgánicos, no puede considerarse como promoción porque sólo aplica para la exportación. El desarrollo del mercado local sigue siendo una asignatura pendiente”, aseveró Roca.

Por su parte, el presidente de la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), Pedro Landa, habló sobre los organismos de certificación, su importancia en el funcionamiento del sistema y la vinculación entre el sector privado y el público.

“No hemos sabido comunicar cuáles son las problemáticas del sector y tampoco supimos transmitir el potencial orgánico del país. Debemos asumir esa responsabilidad para luego poder demandar el apoyo que nos hace falta”, opinó Landa.

Finalmente, Diego Fontenla, productor orgánico, detalló su experiencia en el sector y evaluó los desafíos a futuro.

“A nivel productivo, nuestro principal desafío es la erradicación de las malezas, es decir que debemos mejorar en ese aspecto. En el ámbito de los negocios, necesitamos seguridad jurídica y previsibilidad”, indicó Fontenla.

Veamos algunos fragmentos de las presentaciones en detalle:

1) Aspectos reglamentarios de la producción orgánica:

-Ley 25.127: define producción orgánica, su alcance, determina el rol de la autoridad de aplicación, apunta a la promoción del sector y ofrece detalles sobre el sistema de control.

-Decreto 206/2001: Crea el Programa Nacional de Producción Orgánica (PRONAO) y convoca a participar distintas áreas de gobierno, entre ellas los Ministerios de Relaciones Exteriores, Comercio Interior y Culto, de Economía, de Desarrollo Social, de Salud, de Educación, el SENASA, etc. Asimismo, reglamenta el sistema de producción, comercialización, control y certificación, y convalida la normativa existente. Por otra parte, prohíbe la comercialización de productos rotulados como orgánicos que no estuvieran certificados.

-Resoluciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) del año 1992: Definen el concepto de orgánicos, las normas de producción y de elaboración, el empaque, la identificación, y en los anexos se detallan los productos autorizados para utilizar en la producción orgánica.

-Resolución 42 de 1994 del Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal (IASCAV), que amplía la Res. IASCAV Nº 82/92: permite que las asociaciones de productores orgánicos sin fines de lucro puedan solicitar autorización para certificar la producción de sus propios miembros destinada al mercado local.

-Resolución IASCAV Nº 331/94: establece los requisitos mínimos de control y las medidas precautorias, que deben implementar las empresas certificadoras de productos orgánicos, para el seguimiento de la producción bajo certificación.

-Resolución SAGPyA Nº 270/00: prohíbe el uso de OGM y de sus derivados, y define productos permitidos para la limpieza y desinfección.

-Resolución SAGPyA Nº 503/05: implementa el sistema de seguridad para la emisión de certificados de calidad orgánica. Tiene alcance en el mercado interno y externo.

-Según Ramírez, la normativa argentina es una de los ocho reconocidas por la Unión Europea. Las otras son las de Costa Rica, Suiza, Australia, Suiza, Israel, India y Nueva Zelanda. También, es reconocida particularmente por Suiza y Japón, y las entidades certificadoras nacionales están acreditadas ante EEUU por el Programa Orgánico Nacional (USDA), Canadá por el gobierno de Quebec, y Corea del Sur.

2) Mundo orgánico 2010

Los principales mercados orgánicos de exportación son Europa, EEUU y Japón.

En tanto, el mercado interno queda centralizado en supermercados, almacenes naturistas, deliveries, ferias locales y restaurantes.

De acuerdo a los datos del MAPO, 35.100.000 de hectáreas en el mundo estan certificadas para producir orgánicos. El total de productores alcanza 1.400.000 y el volumen en 2008 superó ampliamente los 50 mil millones de dólares.

La Argentina, cuenta con más de 4 millones de hectáreas (de las cuales, son agrícolas unas 435.000, cosechadas hay 56.290 y ganaderas, casi 4 millones). Además, cuenta con casi 1.900 productores orgánicos. En 2008, el agronegocio de los orgánicos alcanzó los 250 millones de dólares.

3) Organismos de certificación

En el país, existe una asociación de los sectores público y privado para las tareas de certificación. Según Landa, la participación del sector privado no elimina las responsabilidades del sector público; por el contrario, lo compromete como ente regulador de los intereses de los habitantes. “Los gobiernos deben mantener la responsabilidad sobre los servicios básicos y asegurar que se presten a todos los ciudadanos en forma adecuada y económica”, completó el titular de la OIA. “Que los gobiernos ejerzan esta responsabilidad como proveedores, socios o reguladores dependerá de sus necesidades, obligaciones y capacidades”.

Un claro ejemplo es el desarrollo del Sistema Argentino de Certificación por parte del SENASA. Aquí la Certificación de tercera parte como Nueva Tecnología de Agregado de Valor se convierte en ejemplo concreto de generación de valor y de apropiación del mismo por parte de los integrantes de la cadena.

“La certificación aumenta el capital social, reduce las asimetrías de información, reduce el oportunismo, disminuye la perdidas de calidad, etc”, detalló Landa. “Es fundamental diferenciar conceptos como auditoria, inspección y fiscalización, en el desarrollo de las actividades conjuntas basando a su vez la relación en la potencialidad de las consecuencias de la no calidad, en la gestión y sus resultados”.

4) Un caso

En el transcurso del año 2003, algunos productores orgánicos argentinos iniciaron las gestiones para organizarse en grupo, con diversos objetivos. Así se conformó el Grupo Pampa Orgánica, que reúne alrededor de 17.000 hectáreas orgánicas certificadas, agrícolas y ganaderas, con aproximadamente 20 % de esa superficie destinada a la producción de cultivos como girasol confitero, aceitero y alto oleico, maíz, soja, mijo, trigo, cebada, centeno, avena; y el 80 % restante dedicado a producción de carne bovina a pasto, en forma extensiva.

Los campos del grupo se encuentran distribuidos en cuatro provincias argentinas, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, con amplia variedad de situaciones agroecológicas, lo que asegura la diversidad de productos logrados por sus integrantes.

En el aspecto de la comercialización, se están buscando nuevas alternativas basadas en la negociación de distintas producciones en forma conjunta, contactando demandas específicas  en forma directa que permitan disminuir los costos operativos en base a contratos o convenios con la cadena comercializadora lo más cercana posible al consumidor.


Asociación Civil de Ex Alumnos del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires


Un comentario

  1. Flavio César Dijo:

    Fue una muy buena presentación, muy rica, felicitaciones

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