“Es tiempo de empezar por mirarnos a nosotros mismos, para generar más conocimiento en conjunto”

publicado por paanews el 12 Diciembre, 2011

Entrevista con Decio Zylbersztajn, presidente del Consejo del Programa de Estudios en el Sistema Agroalimentario (PENSA) de la Universidad de Sao Paulo

DZ

Por primera vez, en su octava edición, el Congreso Internacional de Agronegocios PAA – PENSA se realizó en Buenos Aires, con el PAA de la FAUBA como anfitrión. Su máximo representante de la Universidad de Sao Paulo, el presidente del Consejo del PENSA, Decio Zylbersztajn, celebró “el intercambio de información y conocimiento” que se desprendió del evento, que tuvo lugar entre el 30 de noviembre y el 2 de diciembre, y destacó como “necesario” centrar el encuentro fuera de Brasil “para fomentar la generación de conocimiento conjunto”.

“Tenemos una tendencia en Latinoamérica de ser muy cerrados y también, de mirar a Europa o a Estados Unidos… Creo que es tiempo de empezar por mirarnos a nosotros mismos, para generar más conocimiento en conjunto”, consideró.

¿Qué motivó a pensar en la realización en Buenos Aires del Congreso Internacional de Agronegocios, que habitualmente se hacía en Brasil?, preguntamos a Decio Zylbersztajn.

Creo que se ha logrado un gran cambio en el seno del Programa de Agronegocios en Brasil, que ayuda a concretizar el trabajo conjunto con el PAA de la FAUBA. No se hace nada solo, tampoco en investigación. Cuando nos acercamos al PAA, hubo un intenso intercambio de información y conocimiento. Para nosotros fue muy importante.

Emigrar este encuentro afuera de Brasil era necesario: implicó darle otro marco, nosotros lo hicimos por muchos años y lo hicimos siempre del mismo modo. Acá, yo advertí cambios para mejor y eso me parece importante. A mí me gustaría continuar con este proceso de generación de conocimiento conjunto.

¿A dónde apunta su mayor expectativa sobre el Congreso?

La mayor expectativa que tengo es en la concretización de las becas del programa de cooperación, que ahora va a tener el aporte de recursos del sector privado. Esto va a ser importante y va a permitir que los estudiantes argentinos vayan a Brasil, y que a los de Brasil se les faciliten posibilidades de estudiar en la Argentina también. Es decir que va a ayudar a construir una mayor comunicación e intercambio.

¿En qué pueden colaborar las casas de estudios para construir políticas que beneficien a ambos países?

Poner cosas en conjunto, desde el punto de vista de la universidad, hacer investigación conjunta, intercambiar profesores, intercambiar alumnos… Todo eso es lo que puede atraer nuevas visiones para lo que hacemos.

Tenemos una tendencia en Latinoamérica de ser muy cerrados y también, de mirar a Europa o a Estados Unidos… Creo que es tiempo de empezar por mirarnos a nosotros mismos para generar más conocimiento específico en conjunto.

A eso apuntamos, por ejemplo, con el lanzamiento -que se enmarcó dentro de este Congreso- de la primera cátedra binacional sobre agronegocios “Héctor Ordóñez”, que fue una idea que nació en la Argentina de la mano de un nuevo perfil de empresario que trasciende las fronteras geopolíticas y aporta una fuerte mirada regional.

¿El trabajo científico que presentaron durante el Congreso en conjunto con el co-director del PAA, Sebastián Senesi, apunta a ese objetivo?

Sin dudas. La idea fundamental es mirar los cambios que afectan a los agronegocios, a los sistemas de base agrícola. Todo el tiempo intentamos hacer cambios, pero muchas veces para hacer eso miramos el pasado, es decir que cuando lo que necesitamos son modelos para mirar al futuro, utilizamos la experiencia del pasado. Hay procesos que sí se puede mirar al pasado para diseñar el futuro, pero otros no.

Tenemos que saber cuando la información del pasado es rica y útil, en lo que hace a los agronegocios, como la cuestión ambiental, social, económica. Esos procesos están presentes todo el tiempo, por tanto, en el paper en el que estamos trabajando con Senesi, lo que estamos pensando juntos es como mirar los procesos de cambio en los sistemas agroindustriales, de manera que podamos adaptarnos o sacar provecho de cómo nos afecta, en lugar de padecerlos. Además, ya hemos visto que a largo plazo los cambios no son muy específicos para Brasil o para la Argentina, pero si son relevantes si los miramos en conjunto.


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